En un homenaje póstumo la familia de Antonio Ortiz Mena agradeció al Congreso del Estado y a la Gobernadora por inscribir el nombre con letras doradas en a pared de la inmortalidad
El Maestro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, al hacer uso de la palabra en el Congreso del Estado expresó que, lo que queda de un gran hombre después de la vida, no solo son documentos oficiales como actas y papeles en el Registro Público de la Propiedad, sino un enorme legado para las futuras generaciones.
Gutiérrez, actual ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y nieto del homenajeado Antonio Ortiz Mena, agradeció a los diputados del Congreso del Estado, y al legislador Edgar Piñón por tener la iniciativa de promover la inscripción del nombre de su abuelo con letras doradas en el recinto de los inmortales.
Antonio Ortiz Mena, “fue un hombre de estado”, expresó en su discurso el Maestro Gutiérrez, logró un “catálogo de logros extraordinarios”, se casó con Martha Salinas Sáenz, con quien duró 73 años, tuvo 6 hijos, 26 nietos y 39 bisnietos.
Como servidor público fue director del IMSS, secretario de Hacienda en 2 sexenios, director del Banco Interamericano de Desarrollo y director del banco de México, un hombre extraordinario detrás del cargo, entusiasta, padre, abuelo.
En sus proyectos siempre buscó la manera de romper con los signos de la explotación y llegar a las causas de las mayorías, elegante en su forma y gran dominio del lenguaje español.

