“Marcelino, pan y vino” es una película clásica e icónica dentro de la historia del cine español. Basada en la novela del mismo nombre de José María Sánchez Silva, fue un gran éxito de crítica y taquilla en 1954, el año de su estreno, por lo que a continuación te contamos las razones por las que deberías disfrutar de esta cinta llena de ternura y emoción.
Top 5 motivos por los que tienes que ver esta película
1. Tuvo mucho reconocimiento internacional
“Marcelino, pan y vino” es una película qué marcó época tanto en España como en el resto del mundo. Entre otros reconocimientos, se alzó con el Oso de Plata en la Berlinale de 1955 y el actor infantil Pablito Calvo consiguió una mención especial en el Festival de Cannes.
También es una película reconocida en países como Japón, donde se llegaron a editar vinilos con la banda sonora de la película, compuesta por Pablo Sorozábal. También se estrenó con buenos números en Italia, Brasil o Estados Unidos, donde se dobló al inglés.

2. Cuenta con un reparto inspirado y asombroso
“Marcelino, pan y vino” cuenta con un reparto encabezado por el actor Pablito Calvo, que comenzó la senda de los niños prodigio en la que luego estarían Joselito, Rocío Dúrcal o Marisol. Pablito Calvo rodó algunas películas más, como Mi tío Jacinto, pero pronto se retiró de las pantallas.

El gran Fernando Rey encarnó al fraile que narra la historia de Marcelino. Su poderosa voz nos acompaña durante todo el relato.

También es de destacar el trabajo de Antonio Ferrandis, actor que será recordado como el entrañable Chanquete de Verano Azul.



El reparto lo completan Rafael Rivelles, Juan Calvo, José Nieto, Antonio Vico, Joaquín Roa, Isabel de Pomés y Mariano Azaña.







3. Tiene una finura en la dirección
Ladislao Vadja, director de la película, quien también firmó el guion, supo plasmar el contraste entre el intimismo de la relación entre el niño y Jesucristo y la grandiosidad de los símbolos y la teología que aparecen en el filme.


4. El simbolismo del pan y el vino
La película tiene una temática eminentemente religiosa y, como tal, el simbolismo presente en la misma tiene mucho que ver con el imaginario católico.
Los alimentos son uno de los temas fundamentales de “Marcelino, pan y vino”, ya que articulan la relación entre el niño y Jesucristo. Durante toda la película, Marcelino visita a Cristo en el desván y le lleva los alimentos que están a su alcance, en este caso pan y vino.
Es reseñable que el pan y el vino sean los productos a los que puede acceder Marcelino en las cocinas para compartirlos con Jesús. Estos alimentos, fundamentales en la liturgia católica, sirven en esta cinta como símbolo de la comunión, en el sentido más amplio de la palabra. La relación entre el niño y Cristo se vehicula mediante esta comunión, este compartir de los alimentos que son cuerpo y sangre de Cristo.
El significado del vino es, por tanto, crucial. Es un elemento que acerca a la espiritualidad, a la comunicación y a la profundidad de la relación mística que se desarrolla en toda la trama.
Los alimentos son, además, símbolo de la comunidad establecida entre los frailes y el bebé Marcelino, al que crían y consiguen alimentar primero con leche de cabra, luego con las papillas que le prepara Fray Papilla y luego con el pan y el vino que se erigen como alimento no solo para el cuerpo, sino también para el alma cándida e inocente del niño. Es el propio Jesús quien le pone el sobrenombre de “pan y vino” para enfatizar esa relación nutricia entre ambos.
5. Tiene una historia hermosa y una temática atrapante
Sinopsis: “Marcelino, pan y vino” es la historia de un bebé abandonado que es recogido por una comunidad de frailes. Los frailes lo criarán en el convento como un miembro más. Pero Marcelino añora a su madre, a la que nunca llegó a conocer.
El niño descubre en el desván del convento una talla de Cristo con la que establece una relación espiritual llena de ternura. Dios da respuesta a las preguntas de Marcelino, quien termina rogando a Jesús para encontrarse definitivamente con su madre.
Marcelino sufre unas fiebres muy severas debido a la picadura de un alacrán y los frailes lo encuentran finalmente dormido bajo la protección del Cristo.
Marcelino, pan y vino tiene una explicación sutil en la película. El milagro de Marcelino es que se ha reunido por fin con su madre, que está en el cielo gracias a que Jesucristo intercede por él ante Dios. Madre e hijo se reúnen gracias a la misericordia divina.
Algunos se preguntan si Marcelino, pan y vino es una historia real, pero solo se basa en un cuento que luego tuvo continuidad en otras obras del mismo autor. Existe una obra de teatro llamada La verdadera historia de Marcelino, pan y vino, que es una adaptación del cuento originario. Sin duda, la ternura de esta película la ha convertido en un clásico universal y existen remakes, series de televisión e incluso una serie de animación producida en España.
“Marcelino, pan y vino” es un clásico del cine español que ha trascendido nuestras fronteras por tratar temas universales como el amor maternal, la pertenencia a una comunidad o la inocencia de la mirada infantil.
Esta película además cuenta con otras 2 adaptaciones un poco más actuales:

