
Los penales del país sudamericano enfrentan episodios extremos mientras militares buscan controlar la situación: en los últimos dos años, más de 420 reclusos han sido asesinados en enfrentamientos
QUITO.— La crisis carcelaria en Ecuador conmocionó al país sudamericano, por su violencia severa que ha dejado al menos 420 fallecidos.
En el enfrentamiento más reciente, que comenzó el sábado pasado, murieron 31 personas.
En un operativo la fuerza pública decomisó fusiles, revólveres, machetes, dinamita, municiones, droga y dinero.
En imágenes compartidas por las Fuerzas Armadas se observan incluso cocinas, neveras, parlantes, joyas y ventiladores.
La masacre en la cárcel conocida como Guayas 1 llevó al presidente Guillermo Lasso a declarar en emergencia por 60 días el sistema penitenciario.
Esta medida permitió a los militares ingresar para tomar el control.
A la par del operativo en Guayaquil, se desataron focos de violencia en la provincia de Esmeraldas, fronteriza con Colombia.
El gobierno lo atribuyó a su combate contra criminales que operan desde las prisiones y se disputan las rutas para el narcotráfico.
El estado de excepción en los centros de privación de libertad para enfrentar al crimen organizado y poner orden en las cárceles ha generado la reacción de grupos delictivos en Esmeraldas”, señaló la Secretaría General de Comunicación en un comunicado.
Reclusos de Esmeraldas protagonizaron el martes un amotinamiento que dejó 15 guardias y dos funcionarios retenidos.
Desde febrero de 2021, más de 420 reclusos han sido asesinados en medio de violentos choques que dejan escenas de cuerpos decapitados e incinerados.
El martes también se desataron focos de violencia en la capital de Esmeraldas, que lleva el mismo nombre.
Alertas de bomba en gasolineras y un artefacto explosivo desactivado en una sede de la Fiscalía llevaron al gobierno local a suspender clases en la ciudad de 220 mil habitantes.

