
En la escuela primaria Pascual Orozco, ubicada en la Colonia Campesina, los padres de familia se encuentran indignados con los útiles escolares solicitados en los primeros grados.
Aparte de lo que consideran una excesiva lista que tendrán que cubrir este ciclo, debido al aumento desmedido en los precios, algunos docentes de grupo solicitan materiales de alta calidad que son a menudo mucho más caros que el promedio.
En cuarto grado prohibieron casi categóricamente que los padres compraran colores de la marca Blancanieves o mapita y solicitaron que fueran 24 colores y no 12 que tradicionalmente son más baratos y accesibles.
Además en otros grupos se encargaron juegos de geometría flexibles que de la misma manera cuestan casi lo doble que unos de mica.
Los padres de familia denunciantes solicitaron a los centros escolares que sean más empáticos ya que el gasto se suma a los uniformes y cuotas.


