
El gobierno de México informó que, gracias a una nueva estrategia de búsqueda, ha localizado a 16 mil 681 personas desaparecidas. La secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde, detalló que esta estrategia consiste en cruzar diversas bases de datos, así como con visitas casa por casa.
El presidente Andrés Manuel López Obrador destacó que esta cifra representa un avance significativo en la búsqueda de personas desaparecidas, pero advirtió que no se borrará del registro nacional a ninguna de las personas localizadas, incluso a las 16 mil 681.
López Obrador acusó a la oposición de usar el tema de las personas desaparecidas para atacarlo. “Son como buitres”, dijo.
Además, el mandatario aprovechó para acusar al Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín ProDH de jugar doble, pues por un lado abogaron por la causa de los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa, y por otro lado favorecieron la liberación de las 60 personas detenidas, que acusaron tortura.
López Obrador comentó que toda la argumentación para dejarlos libres no fue hecha por abogados sino de defensores de derechos humanos por ese centro, y si bien el juez dio un plazo a la fiscalía de 10 días para presentar las pruebas, con base en el protocolo de Estambul, de que las personas no fueron torturadas, éstas no se presentaron y ni siquiera se aplicó dicho protocolo.
“Sí, por un lado defienden a las víctimas, pero por el otro lado participan para dar libertad a los que argumentan, con elementos o no, que fueron torturados, y eso llevan a que los dejen libres. Tengo las pruebas”.
La localización de 16 mil 681 personas desaparecidas es un avance significativo, pero aún queda mucho por hacer. El gobierno de México debe continuar con su estrategia de búsqueda y garantizar que todas las personas desaparecidas sean encontradas.
La acusación de López Obrador contra la oposición es grave, pero debe ser sustentada con pruebas. Es importante que el gobierno y la oposición trabajen juntos para encontrar a las personas desaparecidas, sin importar sus diferencias políticas.
La acusación de López Obrador contra el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín ProDH también es grave. El gobierno debe investigar estas acusaciones a fondo y, si son ciertas, tomar las medidas necesarias.

