Una mujer de 75 años de edad, originaria de Inglaterra, pereció por causas desconocidas al interior de un hotel de Creel.
Los agentes fueron notificados del cuerpo en la habitación y al llegar al lugar fueron atendidos por un hombre de 79 años de edad, originario de Irlanda y esposo de la víctima.
Los policías solicitaron el apoyo de un traductor para que los ayudara en comunicarse con quien dijo llamarse John.
Él les dijo que su esposa estaba inconsciente y al revisarla ya no tenía signos de vida, la fiscalía tomó el caso para investigación.

