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2 de abril 2026
2:07 am

Mundial 1998: Mexicano apaga llama eterna en el Arco del Triunfo

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En cada evento deportivo importante, como los Juegos Olímpicos de París 2024, México ha protagonizado momentos que han dejado huella. Un ejemplo es el incidente ocurrido en 1998, durante el Mundial de Fútbol celebrado en Francia, que generó controversia y llevó a disculpas oficiales por parte del gobierno mexicano.

El Mundial de 1998 en Francia reunió a 32 selecciones, incluyendo a México, que se encontraba en el grupo E junto a Países Bajos, Bélgica y Corea del Sur. México avanzó a los octavos de final, donde fue eliminado por Alemania a pesar del gol de Luis Hernández.

Pese a la eliminación, muchos mexicanos permanecieron en Francia para disfrutar del torneo o pasar sus vacaciones. Entre ellos se encontraban Rodrigo Rafael Ortega y su pareja, quienes el 30 de junio y la madrugada del 1 de julio visitaron el icónico Arco del Triunfo en París.

El Arco del Triunfo alberga la tumba del Soldado Desconocido, un homenaje a los soldados franceses caídos durante la Primera Guerra Mundial. La llama eterna, encendida por primera vez en 1923, es un tributo constante a los caídos. La tradición requiere que la llama se reavive diariamente a las 18:30 horas, y la Asociación La Flamme sous l’Arc de Triomphe vela por su preservación.

Durante su visita, Ortega y su pareja, en estado de ebriedad, notaron la llama y, en un momento de irresponsabilidad, Ortega se orinó sobre ella, apagándola. El acto fue rápidamente detectado, y la policía francesa detuvo a ambos para interrogarles. Sin embargo, se les liberó para evitar tensiones diplomáticas.

El acto provocó una ceremonia oficial de disculpas. El ministro de los ex combatientes franceses, Jean-Pierre Masseret, y la embajadora de México en Francia en ese momento, Sandra Fuentes Berain, participaron en la ceremonia, depositando una ofrenda floral como muestra de lamento. Las asociaciones de veteranos franceses condenaron el acto como “un terrible vandalismo y profanación”, y las autoridades francesas consideraron que Ortega “afectó la memoria de los muertos por Francia y su honor”.

Este incidente dejó una marca en el recuerdo del Mundial de 1998 y destacó la importancia de respetar los símbolos nacionales e históricos durante eventos internacionales.

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