
Tras la salida del presidente Joe Biden de la carrera presidencial, los republicanos han exigido su dimisión inmediata, argumentando que si no es apto para la reelección, tampoco debería continuar en el cargo.
Líderes republicanos del Congreso, junto con figuras influyentes del partido, han delineado su estrategia contra la vicepresidenta Kamala Harris, a quien Biden ha respaldado como la nueva apuesta demócrata para noviembre.
Los conservadores acusan a Harris de encubrir el “declive mental” de Biden y la responsabilizan por la política migratoria de Estados Unidos, calificándola de “desastre”.
Encabezados por el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, algunos líderes republicanos han manifestado su deseo de ver a Biden fuera de la presidencia, asegurando que si no puede presentarse a la reelección, no está capacitado para gobernar.
En su cuenta de X, Johnson atacó a Harris, acusándola de ser cómplice del encubrimiento de la incapacidad de Biden para ser presidente. Steve Scalise, el número dos de los republicanos en la Cámara Baja, añadió que todos los trabajadores del Gobierno de Biden deben rendir cuentas. Elise Stefanik, presidenta de la Conferencia Republicana, también pidió la renuncia inmediata de Biden.
Mitch McConnell, líder de la minoría conservadora en el Senado, no replicó esta idea, pero criticó a los demócratas por sus intentos de remover a Biden de la nominación. El senador J.D. Vance y el gobernador de Texas, Greg Abbott, también se unieron a las críticas, especialmente en relación con la política migratoria.
El ex presidente Donald Trump ha solicitado que su debate con el nuevo candidato demócrata se realice en Fox News en lugar de ABC. La crisis en la candidatura de Biden se intensificó después de su mala actuación en un debate contra Trump y las presiones internas para que cediera el relevo.
Biden anunció su renuncia a la reelección y pidió el voto para Harris, quien confirmó su interés en ser la candidata demócrata. El Comité Nacional Demócrata emprenderá un proceso para reemplazar a Biden, pero los republicanos consideran que la sede del próximo debate debe cambiarse sin esperar a la designación oficial del nuevo candidato demócrata.
Mientras tanto, Biden continúa con su agenda en la Casa Blanca, conversando con congresistas, gobernadores y simpatizantes en medio de las turbulencias electorales. Destacadas figuras del Partido Demócrata, como Barack Obama y Nancy Pelosi, han solicitado encuentros para discutir la situación. Harris ha aceptado el relevo, aunque su nominación oficial debe ser confirmada en la Convención Nacional del partido.


