
H. Cd. de Chihuahua.- Julieta Cazzuchelli, conocida en la escena urbana como Cazzu, ha dejado atrás a “La Jefa”. En una emotiva entrevista con la revista Vogue, la cantante argentina confesĂł que hoy es una mujer completamente distinta, transformada desde lo más profundo por la maternidad y los procesos internos que ha vivido en el Ăşltimo año.
Su prĂłximo álbum Latinaje, que verá la luz en pocos dĂas, representa esa evoluciĂłn. “Esa mujer no era madre. Yo no creĂa en eso de que la vida te cambia con un hijo, pero es cierto. Fui mamá y descubrĂ la vida desde otro lugar, el amor por mi bebĂ©, la vida, mis voces internas”, revelĂł. El disco, segĂşn cuenta, naciĂł “entre beats, pañales y miedos”.
Aunque fue creado en un momento pleno, Cazzu admite que también está marcado por la tristeza. “Es un disco que hice en un gran momento de mi vida, pero igual escribà canciones tristes. Es el miedo de perder, que llega justo cuando todo está bien”.
Una de esas canciones es “La cueva”, una balada melancĂłlica que compuso justo despuĂ©s de su separaciĂłn del cantante Christian Nodal, padre de su hija. “Me daba mucho miedo enseñarle a la gente la canciĂłn que habĂa hecho en el primer momento que me separĂ©. Yo no sabĂa lo que venĂa despuĂ©s”, confiesa con honestidad.
En su reflexión final, la artista se muestra vulnerable pero resiliente: “A veces me marchito, pero con esfuerzo y dedicación florezco. Y no solo el amor te marchita, la vida tiene muchos momentos tristes donde una se marchita, pero siempre, se puede florecer si una está enfocada y consciente de que los dolores no duran para siempre. No hay mal que dure cien años”.

