
Un nuevo episodio de violencia sacudió la región del estado este 5 de mayo, luego de un enfrentamiento armado entre grupos delictivos en el municipio de Coyame del Sotol, a la altura del camino que conduce a la comunidad de San Pedro.
De acuerdo con reportes preliminares, la balacera fue protagonizada por presuntos integrantes del grupo criminal conocido como Los Cabrera, brazo operativo de “La Mayiza”, y miembros del Nuevo Cártel de Juárez, organizaciones que mantienen una disputa por el control de la zona, estratégica para el trasiego de drogas y el tráfico de personas hacia la frontera con Estados Unidos.
Elementos del Ejército Mexicano fueron los primeros en acudir al sitio tras recibir alertas sobre la situación. Sin embargo, al intentar aproximarse al área del enfrentamiento, las tropas fueron emboscadas y recibidas con ráfagas de alto calibre, lo que derivó en un segundo intercambio de fuego, esta vez entre las fuerzas armadas y los grupos criminales.
Minutos más tarde, agentes de la Policía Estatal intentaron reforzar el operativo, pero algunas de sus unidades fueron inhabilitadas debido a ponchallantas colocados intencionalmente en el camino por los propios sicarios, una táctica común utilizada para obstaculizar el avance de las autoridades y asegurar rutas de escape.
Hasta el cierre de esta edición, ni la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ni la Secretaría de Seguridad Pública del Estado han emitido un informe oficial sobre el número de víctimas, detenidos o el aseguramiento de armamento.
Tampoco se ha confirmado si hubo bajas entre las corporaciones o los grupos enfrentados.Los hechos se registran en medio de una creciente ola de violencia que afecta a los municipios de Coyame del Sotol y Aldama, zonas rurales golpeadas por la presencia del crimen organizado.
La jornada violenta coincidió con la conmemoración del 5 de mayo, Día de la Batalla de Puebla, lo que incrementó la atención pública y la movilización en redes sociales.Fuentes locales reportan que la tensión permanece en la región y que hay operativos militares en curso en brechas y caminos rurales, mientras las comunidades cercanas permanecen en estado de alerta.

