
Lo que alguna vez fue un punto de referencia para la vida nocturna en la capital del estado, el Drive Inn “La Hacienda”, se ha convertido en sĂmbolo de una peligrosa dualidad: la fiesta y la violencia.
Durante los últimos 15 años, este negocio ha acumulado un historial marcado por ataques armados, ejecuciones, operativos policiacos y controversias legales que han eclipsado su vocación original como sitio de esparcimiento.

Fundado como un lugar de reuniĂłn popular, con mĂşsica en vivo, venta de alcohol y espacios para convivir desde el automĂłvil —un modelo que remite a la tradiciĂłn estadounidense de los años 50—, “La Hacienda” pronto se vio inmerso en una espiral de hechos violentos que han puesto en entredicho su operaciĂłn y la seguridad de sus visitantes.
Uno de los episodios más sangrientos ocurrió la noche del 26 de marzo de 2012, cuando un comando armado irrumpió en el lugar y ejecutó a cuatro personas, entre ellas dos profesoras.
Una de las vĂctimas, identificada como dirigente del entonces partido Nueva Alianza (Panal), evidenciĂł que incluso actores del ámbito polĂtico podĂan ser alcanzados por la violencia que se cernĂa sobre el sitio.Desde entonces, los hechos delictivos vinculados al establecimiento han sido constantes.

En noviembre de 2017, una nueva balacera dejĂł un muerto y un herido, sin que las autoridades lograran detener a los responsables. En 2019, tres jĂłvenes fueron atacados a tiros en el interior del negocio, lo que provocĂł su clausura inmediata por parte de la DirecciĂłn de GobernaciĂłn estatal, bajo el argumento de no garantizar condiciones mĂnimas de seguridad.
En los años siguientes, la lista de sanciones creció. Operaciones fuera del horario permitido, venta irregular de alcohol y falta de medidas de seguridad terminaron por convertir al negocio en un foco rojo para las autoridades.
En junio de 2023, otro tiroteo en sus inmediaciones volviĂł a encender las alertas.Para 2024, el inmueble fue embargado, un hecho que dejĂł al descubierto además una serie de irregularidades legales y administrativas, incluyendo adeudos fiscales y conflictos sobre la posesiĂłn del terreno, lo que intensificĂł el debate sobre por quĂ© el lugar seguĂa operando.
El caso más reciente se registró en mayo de 2025, cuando una pareja fue atacada a balazos al salir del sitio, a bordo de un automóvil Corvette blanco. Aunque ambos sobrevivieron, el ataque dejó un mensaje claro: “La Hacienda” sigue siendo un punto de riesgo, a pesar de los antecedentes y las intervenciones gubernamentales.

A lo largo de estos años, el negocio ha sobrevivido en una especie de limbo jurĂdico: clausuras temporales, reaperturas bajo otros nombres o dueños, e incluso amparos para continuar operando.
Este vaivĂ©n ha generado crĂticas a las autoridades por permitir la reapertura de un establecimiento con un historial tan violento.

