¡Ya estamos hartos!
La indignación ya no cabe en el tanque. Nos dijeron que combatir el huachicol era una prioridad nacional.
Pero hoy, seguimos siendo víctimas de una gasolina “legal” que llega adulterada, con menos octanaje del prometido, con litros que no son litros, con bombas manipuladas, y con un precio que no baja ni aunque se desplome el petróleo. ¿Entonces? ¿Cuál es la diferencia moral entre el huachicolero y la gasolinera formal que roba en cada carga?
¡Ya estamos hartos!
Ya estamos hartos de este doble discurso. Nos dijeron que pagaríamos más por la seguridad y la calidad del producto. Que el combate al huachicol se vería reflejado en la confianza al cargar. Pero no. Seguimos llenando nuestros tanques con desconfianza.
¡Ya estamos hartos!
Ya no se trata solo de gasolina. Se trata del derecho a no ser robados, ni por el crimen ni por los que visten de legalidad. Queremos litros completos, precios justos y un Estado que de verdad nos defienda. Porque ya estamos hartos. De los ladrones de siempre y de los nuevos que se esconden detrás de logotipos y facturas.
¡Ya estamos hartos!

