
La sierra de Chihuahua volvió a ser escenario de tensión e incertidumbre, luego de que dos elementos de la Policía Municipal de Guadalupe y Calvo fueran reportados como desaparecidos desde el pasado viernes, cuando se trasladaban de la localidad de Turuachi hacia San Julián.
El director de Seguridad Pública Municipal, Jorge Antunes, confirmó la ausencia de los agentes, aunque evitó precisar si éstos viajaban efectivamente en una patrulla que posteriormente fue asegurada por la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) en el municipio de Balleza. La corporación estatal informó de manera oficial que dicha unidad resultó ser clonada y que fue localizada junto a otros seis vehículos, cinco de ellos con reporte de robo.
De acuerdo con la versión de las autoridades locales, los dos policías salieron de la comandancia de San Julián el viernes a las 8:00 de la mañana con rumbo a Turuachi, sin embargo, nunca llegaron a su destino. Esta situación ha encendido las alertas en la región serrana, donde la violencia vinculada a la operación de grupos del crimen organizado mantiene en constante riesgo tanto a pobladores como a cuerpos de seguridad.
El aseguramiento de los vehículos ocurrió el mismo viernes por la tarde en el ejido Guajolote, en Balleza, durante un operativo en el que participaron elementos del Despliegue Policial, el Grupo Especial SWAT y la Dirección de Inteligencia Operativa y Análisis Táctico de la SSPE. Entre las unidades decomisadas destacó una Nissan Frontier modelo 2020, sin reporte de robo, pero con rótulos oficiales de la Policía Municipal de Guadalupe y Calvo, la cual, según las indagatorias, habría sido utilizada por los agentes desaparecidos.
Hasta el momento, la identidad de los policías no ha sido revelada y tampoco se ha confirmado la relación directa entre su desaparición y el hallazgo de la patrulla clonada. La SSPE continúa con las investigaciones, mientras que familiares y compañeros de los agentes se mantienen a la espera de información oficial sobre su paradero.