14°

Heroica ciudad de Chihuahua, Chih. México
13 de enero 2026

Entre la Denuncitis y el peculaditis | El exsecretario y la sopa que todos quieren probar | Pagan justos por pecadores

Entre la Denuncitis y el peculaditis

Hay quienes ya no gobiernan ni caminan sin un expediente bajo el brazo, y otros que no pueden pasar un día sin ponerse la peluca de la víctima o del santo redentor. Chihuahua padece dos epidemias políticas, la Denuncitis y el Peculaditis.

La primera, la Denuncitis, ataca sobre todo en temporada preelectoral. Sus síntomas son claros, ruedas de prensa, carpetas bien acomodadas, discursos indignados y selfies a la salida de la Auditoría o la Fiscalía. Lo padece hoy el PAN, encabezado por Daniela Álvarez Hernández, quien acudió a presentar tres denuncias contra el alcalde juarense Cruz Pérez Cuéllar.
Lo acusan de usar recursos públicos para promoverse, de abandonar sus funciones y de andar regalando autobuses y apoyos fuera de su municipio como si fuera virrey itinerante. Nada que deba quedar sin investigarse, pero todo con el sabor clásico del pleito electoral disfrazado de indignación cívica.

Y luego está el Peculaditis, ese mal político que hace que algunos se disfracen de mártires, héroes o víctimas de complot cada vez que alguien los señala. Pérez Cuéllar, por ejemplo, se coloca la peluca del perseguido y grita que todo es un ataque político. No falta quien le aplauda, ni quien crea que repartir apoyos fuera de Juárez lo convierte en un gestor del pueblo.

Entre unos que denuncian por reflejo y otros que se maquillan con discursos de pureza, la ciudadanía queda atrapada entre expedientes y excusas. La Denuncitis busca reflectores; el Peculaditis, empatía. Pero al final, ambos males tienen el mismo efecto, distraer del verdadero trabajo público y atraer votos en las próximas elecciones.
Quizás lo que Chihuahua necesita no son más denuncias ni más peculado, sino más políticos que dejen de actuar y empiecen, de una buena vez, a trabajar.
——————

El exsecretario y la sopa que todos quieren probar

La Fiscalía Anticorrupción le trae unas ganas tremendas al exsecretario de Hacienda Arturo Fuentes Vélez. No es por amor a la justicia, sino porque esperan que sea él quien suelte la sopa de todo lo que se cocinó en los años del corralismo.

Cinco carpetas abiertas, imputaciones por desvío de recursos, triangulaciones, obras infladas, fondos federales que se esfumaron entre convenios y, sin embargo, el mensaje parece más político que jurídico. No buscan solo al exsecretario; buscan al jefe detrás del escritorio, a Javier Corral Jurado.

Fuentes Vélez, el hombre que movía las arcas y firmaba los cheques, se ha vuelto pieza clave de un tablero donde la Fiscalía juega más con estrategia que con justicia. Lo quieren acorralar (nunca mejor dicho) hasta que hable, hasta que revele dónde fueron a parar los recursos, quién dio las órdenes y qué tanto sabía el exgobernador que se decía incorruptible.

Mientras tanto, los chihuahuenses seguimos viendo cómo la justicia se usa como bisturí político, donde las acusaciones van y vienen según el viento electoral. Hoy es Fuentes Vélez, mañana quién sabe.

—————

Pagan justos por pecadores

Otra vez la Federación le da la espalda a Chihuahua. Y no con palabras, sino con recortes que duelen más que cualquier discurso de austeridad. Para el 2026, el Gobierno Federal decidió cortar más de 24 mil millones de pesos al presupuesto del estado, un golpe directo a la infraestructura, a la educación, la salud, al campo y a la seguridad.
El reclamo vino del diputado Álex Domínguez, pero la molestia la sentimos todos los que aquí vivimos, producimos y pagamos.

Chihuahua no es cualquier estado. Es el más grande del país, una potencia agropecuaria, industrial y fronteriza, pero también, paradójicamente, uno de los que menos recibe de vuelta por cada peso que aporta. De cada peso que genera Chihuahua, apenas regresan 15 centavos. El resto se diluye en la burocracia federal y en programas que, más que sociales, ya parecen electorales.

La explicación es tan vieja como la injusticia misma, Chihuahua aporta mucho, pero vota poco. En las urnas federales no representa un botín político tan jugoso como el sur del país, y eso lo paga con tijeretazos disfrazados de austeridad. Es la forma más elegante de castigar al que trabaja.

Los 24 mil millones que desaparecen del presupuesto significan carreteras sin mantenimiento, proyectos de agua estancados, patrullas que no llegarán y agricultores más asfixiados. Todo mientras la Federación gasta sin pudor en asistencialismo político. En este reparto desigual, pagan justos por pecadores. Chihuahua produce con sudor lo que otros convierten en votos..

Publicidad
Compartir
Facebook
Twitter
WhatsApp

Ya estas participando

Términos del sorteo

Al participar, acepté que mis datos personales se utilicen únicamente para registrarme y participar en el sorteo “SÚPER MEGA TOUCHDOWN DE PANTALLAS”, que se realizará el viernes 6 de febrero. Entendí y acepté que cada persona solo podrá ganar una (1) vez, sin importar cuántas veces participe.