
H. Cd. de Chihuahua.- Más de 2 mil 600 organizaciones en Estados Unidos están brindando refugio, comida y apoyo económico a migrantes indocumentados que viven bajo la amenaza constante de redadas durante el gobierno de Donald Trump. Entre ellos está Blanca Mora, mexicana que perdió a su pareja, Silverio Villegas, asesinado por un agente migratorio cuando intentaba huir de una redada en Chicago.
Sin trabajo y con miedo a salir, Blanca logró mantener su vivienda gracias a donaciones de vecinos y organizaciones comunitarias. “Un matrimonio me ayudó a pagar la renta, otra fundación me dio dinero para los niños de Silverio. Así he podido sobrevivir”, relató. Como ella, millones de indocumentados enfrentan persecuciones, ansiedad y crisis económicas, pero también reciben la mano solidaria de otros mexicanos en el país.
De acuerdo con líderes comunitarios, al menos cuatro millones de mexicanos sin papeles reciben apoyo de asociaciones como Ajúa o Mijos, que reparten despensas, ayudan con pagos de servicios, tramitan cartas de custodia para hijos y hasta ofrecen terapia psicológica. “Las crisis nos unen más”, afirmó Vicente Ortiz, director de Ajúa.
Mientras el miedo a ICE paraliza comunidades enteras, la solidaridad de los connacionales ha encendido una esperanza: que en tiempos de persecución, la unión sea su refugio más fuerte.


