CDMX.- El Senado de la República volvió a demostrar que la austeridad es un concepto flexible, casi artístico, al destinar 27 mil 840 pesos del erario para un retrato al óleo del senador Gerardo Fernández Noroña. Porque claro, nada dice “defensa del pueblo” como colgar un cuadro de 40×50 centímetros —pintado a mano, faltaba más— en la Galería de Presidentes y Presidentas del Senado. La obra, revelada con orgullo por el propio legislador, lo muestra luciendo camisa blanca y su ya clásico pulgar levantado, gesto que quizá intenta justificar el gasto: aprobación total, incluso si la chequera es pública.
Mientras la Mesa Directiva guarda silencio sobre por qué se financian retratos de legisladores en funciones, Noroña no escatimó elogios para la artista Aurora Argüello Gutiérrez, autora de la mayoría de los cuadros del recinto. Y aunque la obra ya forma parte del acervo oficial, la polémica se suma al historial de episodios en los que el senador ha sido señalado por el uso alegre de los recursos del Senado. Austeridad republicana, sí… pero siempre con buen retrato.

