H. Cd. de Chihuahua.-
El jefe de la Policía Municipal, Julio Salas, advirtió una política de cero tolerancia tras confirmarse la detención de un agente activo junto con su hermano, ambos sorprendidos con un arma de uso exclusivo y equipo táctico que no debían portar.
El operativo se realizó en la zona centro–sur, donde se aseguró un arma corta, cargadores y un radio de comunicación que normalmente solo está autorizado para corporaciones en funciones específicas.
La corporación turnó de inmediato el caso a su área jurídica para revisar la situación laboral del agente, mientras la autoridad federal mantiene bajo resguardo a los dos detenidos.
Salas reiteró que ningún elemento que cruce las líneas de la legalidad tendrá cobijo institucional, y que la confianza ciudadana pesa más que cualquier uniforme.

