El diputado Ricardo Monreal reconoció este 18 de diciembre desde la Cámara de Diputados que su reciente viaje de vacaciones a Santiago de Compostela, España, tuvo un impacto negativo en la percepción pública de su partido. El legislador aceptó que los lujos y excesos, aunque sean cubiertos con recursos propios, vulneran los principios de austeridad que promueve la Cuarta Transformación y sirven como herramientas para que la oposición cuestione al movimiento.
Monreal admitió sentirse bajo un escrutinio público más estricto que nunca y prometió que, mientras sea militante de Morena, evitará realizar este tipo de viajes internacionales para no seguir desgastando la vitrina de transparencia que deben representar los políticos actuales.
Durante su declaración, Monreal identificó a la presidenta Claudia Sheinbaum como la figura central que ha evitado la caída de Morena gracias a su congruencia y actividad incansable, subrayando que ella no será “tapadera” de nadie que incurra en actos ilícitos. El coordinador parlamentario explicó que su visita a Europa respondió a una promesa personal por su cuadragésimo aniversario de bodas; no obstante, reconoció que la vigilancia ciudadana hoy alcanza incluso las visitas a restaurantes.
Concluyó reiterando que el liderazgo de la jefa del Ejecutivo es el principal sostén del movimiento ante las polémicas internas, asegurando que se mantendrá alineado a las exigencias éticas que demanda la mayoría legislativa en San Lázaro.

