La superestrella global Beyoncé ha cerrado el año 2025 alcanzando un hito histórico al ingresar oficialmente a la lista de multimillonarios de Forbes, con una fortuna neta que supera los 1,000 millones de dólares. Este ascenso financiero fue impulsado por el éxito arrollador de su gira Cowboy Carter, la cual recaudó 407.6 millones de dólares en entradas y 50 millones adicionales en mercancía a lo largo de 32 fechas, convirtiéndose en el tour de música country más taquillero de todos los tiempos.
Solo en este año, Queen Bey generó ingresos estimados en 148 millones de dólares antes de impuestos, posicionándose como la tercera artista mejor pagada del mundo, impulsada no solo por su música, sino por acuerdos estratégicos como su colaboración con Levi’s y su actuación especial en el medio tiempo de la NFL transmitida por Netflix, que le reportó unos 50 millones de dólares.
El imperio de Beyoncé, gestionado a través de su propia compañía Parkwood Entertainment, ha demostrado ser un modelo de independencia y rentabilidad sin precedentes en la industria. Además de sus giras masivas, como la Renaissance World Tour que en 2023 recaudó casi 580 millones de dólares, la cantante ha diversificado su patrimonio con marcas exitosas como Cécred, su línea de cuidado del cabello, y su marca de whisky SirDavis. Su visión empresarial le ha permitido retener márgenes de ganancia mucho más altos que otros artistas al controlar la producción de sus discos, documentales y películas de conciertos.
Junto a su esposo Jay-Z, la artista también ha consolidado un portafolio inmobiliario de lujo que incluye una de las mansiones más caras de California, reafirmando que su legado en 2025 trasciende los escenarios para consolidarse como un pilar fundamental en la economía del entretenimiento global.

