La ciudad de Gelsenkirchen, al oeste de Alemania, fue escenario este martes 30 de diciembre de 2025 de uno de los mayores atracos bancarios en la historia reciente del país, tras descubrirse el vaciado de más de 3,000 cajas de seguridad en una sucursal del banco Sparkasse. Los delincuentes aprovecharon el receso navideño para ingresar a la cámara acorazada a través de un estacionamiento subterráneo, utilizando un taladro industrial de punta de diamante para perforar un agujero de 350 milímetros en una de las gruesas paredes de concreto.
Se estima que el botín, compuesto por dinero en efectivo, lingotes de oro y joyas de alto valor, oscila entre los 30 y 90 millones de euros, afectando a unos 2,500 clientes que hoy protestaron a las afueras de la entidad exigiendo respuestas sobre el paradero de sus bienes, muchos de los cuales no contaban con seguros adicionales a la cobertura básica de 10,300 euros.
Este atraco, que los investigadores han comparado con tramas cinematográficas, fue detectado el lunes a las 4:00 a.m. cuando el polvo y el vapor del agua de enfriamiento del taladro activaron accidentalmente un sensor óptico de incendios. Aunque una alarma previa se disparó el sábado por la mañana, los servicios de emergencia no encontraron señales de intrusión en ese momento, permitiendo que la banda terminara su metódico trabajo durante el fin de semana.
La policía de Renania del Norte-Westfalia informó que las cámaras de vigilancia captaron a varios hombres enmascarados huyendo en un Audi RS6 negro con matrículas robadas de Hannover, mientras que diversos testigos reportaron haber visto a sujetos cargando bolsas pesadas en el estacionamiento adyacente. La filial bancaria permanecerá cerrada indefinidamente debido a los daños estructurales, mientras las autoridades federales intensifican la búsqueda de los responsables en lo que representa un golpe logístico sin precedentes para la seguridad bancaria europea.

