Firulais, un perro con más de 10 años de edad, murió de forma instantánea este martes 6 de enero de 2026 tras ser alcanzado por ráfagas de armas de fuego en la sindicatura de Villa Juárez, Navolato. El ataque fue perpetrado por un grupo de hombres armados que irrumpió en la calle Tierra y Libertad, disparando contra al menos tres domicilios y un vehículo particular.
El can se encontraba recostado en el patio de una vivienda cuando recibió múltiples impactos que le quitaron la vida, quedando su cuerpo junto a una motocicleta. Elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana acordonaron la zona, confirmando que ninguna persona resultó herida durante la agresión, aunque el pánico se apoderó de los habitantes de la zona rural de Sinaloa durante las festividades de Reyes.
Este acto de violencia forma parte de una jornada sangrienta en la entidad, que incluyó asesinatos en Culiacán y el hallazgo de restos humanos en Mazatlán, reflejando una crisis de seguridad persistente en este inicio de año. De forma paralela, en la Ciudad de México se reportó el fallecimiento de “Chicharrón”, el perro que fue rescatado heroicamente por bomberos el pasado 25 de diciembre tras una volcadura en Calzada San Antonio Abad.
Según la Agencia de Atención Animal (Agatan), el animal murió por causas naturales debido al severo daño emocional y físico sufrido tras el accidente donde falleció su dueño original. Mientras en Sinaloa la Fiscalía investiga el ataque en Villa Juárez, los activistas por los derechos de los animales lamentan ambas pérdidas, subrayando la vulnerabilidad de las mascotas ante entornos de violencia y accidentes urbanos.

