Donald Trump, presidente de Estados Unidos, arremetió este martes 6 de enero de 2026 contra el capturado Nicolás Maduro, a quien calificó de ser un “tipo violento” responsable de la muerte de “millones de personas“. Durante una reunión con legisladores republicanos en el recién rebautizado Centro Trump-Kennedy en Washington, el mandatario se mofó de los intentos de Maduro por imitar su característico estilo de baile en actos públicos previos a su detención. Trump sostuvo que el líder venezolano utilizaba estas coreografías como una burla mientras las tensiones militares escalaban, pero subrayó que detrás de esa fachada se escondía un régimen de tortura.
En su discurso, el republicano reveló la existencia de una “cámara de tortura” en el centro de Caracas que está siendo clausurada tras la incursión de las fuerzas especiales estadounidenses del pasado sábado, reafirmando que su administración no permitirá que Venezuela caiga nuevamente en manos de quienes no buscan el bienestar del pueblo.
POrSu parte, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon “no culpables” este lunes ante un tribunal federal en Manhattan, Nueva York, tras ser acusados de narcoterrorismo y conspiración para el tráfico de armas. Durante su comparecencia inicial, el depuesto mandatario reivindicó su estatus de “presidente de Venezuela” y se autodefinió como un “prisionero de guerra” que fue secuestrado por militares de élite en su propia residencia. A pesar de las protestas internacionales y los reportes de medios como The New York Times que cifran en 80 las víctimas mortales del operativo “Resolución Absoluta“, Trump desestimó las manifestaciones en su contra, asegurando que la “izquierda radical” paga a personas para portar carteles en defensa del chavismo.
El proceso judicial continuará en marzo, mientras Washington mantiene el control de facto sobre el territorio venezolano bajo la promesa de una transición política supervisada que incluya la gestión directa de sus recursos petroleros.

