
El presidente Donald Trump vinculó hoy las recientes maniobras navales en el Pacífico y el Caribe con una inminente fase de ataques terrestres dirigidos contra los cárteles de la droga. Tras meses de una agresiva campaña marítima que, según cifras de la Casa Blanca, ha reducido drásticamente el flujo de estupefacientes por mar, el mandatario aseguró que el enfoque militar se trasladará ahora a las rutas y bases operativas en tierra.
Aunque no se precisaron fechas exactas ni unidades específicas, la advertencia ocurre en un contexto de máxima tensión regional tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero y la designación del Cártel de los Soles como organización terrorista.
Esta nueva escalada operativa ha encendido las alarmas en países como México y Colombia, ante la posibilidad de que las acciones militares estadounidenses se extiendan más allá de Venezuela. Durante sus declaraciones, Trump enfatizó que “la tierra será lo siguiente” y que su administración conoce detalladamente las rutas y residencias de los líderes criminales, sugiriendo un cambio de estrategia hacia intervenciones directas.
Mientras el Pentágono mantiene bajo reserva los detalles logísticos, analistas internacionales advierten que estos anuncios podrían anticipar operaciones quirúrgicas o el uso de drones contra laboratorios y centros de distribución, consolidando la política de “tolerancia cero” contra el narcoterrorismo en el hemisferio.

