
Venezuela y Estados Unidos han iniciado un proceso histórico de reanudación de relaciones diplomáticas tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero de 2026. Este viernes 9 de enero, una delegación estadounidense arribó a Caracas para evaluar una reapertura gradual de vínculos, mientras el gobierno interino de Delcy Rodríguez prepara una comisión para un “proceso exploratorio“.
El acuerdo central busca reactivar la industria petrolera venezolana, severamente deteriorada por años de sanciones, con una inversión estimada por Donald Trump de hasta 100 mil millones de dólares provenientes de multinacionales como Repsol y Exxon. No obstante, la industria mantiene cautela, supeditando el flujo de capital a la consolidación de un entorno jurídico estable y garantías de seguridad operativa.
Como gesto de distensión, el gobierno interino comenzó la liberación de presos políticos, confirmando hasta ahora la excarcelación de figuras como Rocío San Miguel, Enrique Márquez y Biagio Pilieri, además de varios ciudadanos españoles. A pesar de estos avances, el panorama político sigue tenso; Edmundo González Urrutia reclama desde el exilio el reconocimiento de su victoria electoral de 2025, mientras que María Corina Machado —reciente Premio Nobel de la Paz— será recibida por Trump en Washington la próxima semana.
En el ámbito espiritual, el papa León XIV expresó su preocupación por la crisis y pidió respeto a la voluntad popular, en un contexto donde el chavismo se moviliza en las calles para rechazar lo que consideran una dominación extranjera sobre la soberanía nacional.

