El presidente Miguel Díaz-Canel respondió con firmeza a las recientes advertencias de Donald Trump, asegurando que la isla está preparada para defender su soberanía tras décadas de agresiones externas. A través de sus redes sociales, el mandatario cubano subrayó que Cuba es una nación libre e independiente que no acepta imposiciones de ningún gobierno extranjero.
Díaz-Canel enfatizó que las carencias económicas que enfrenta el país son consecuencia directa del bloqueo impuesto por Washington y no de su modelo político, calificando las declaraciones estadounidenses como una estrategia de asfixia extrema que busca desestabilizar la paz interna de la nación caribeña.
La confrontación verbal escaló luego de que Trump afirmara que el suministro de petróleo venezolano para la isla se terminó y que el gobierno de La Habana debería negociar un acuerdo “antes de que sea demasiado tarde”. Ante esto, la cancillería cubana, encabezada por Bruno Rodríguez, acusó a Estados Unidos de actuar como un “hegemón criminal” al interferir en el derecho de Cuba a comerciar libremente.
Mientras la comunidad internacional observa con preocupación el aumento de las tensiones, las autoridades cubanas reiteraron su disposición a resistir las presiones económicas, basándose en el respaldo histórico que han recibido en las votaciones de la Asamblea General de la ONU contra las sanciones unilaterales.

