El gobierno del presidente Donald Trump anunció este martes 13 de enero de 2026 la cancelación definitiva del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los ciudadanos de Somalia, otorgándoles un ultimátum para abandonar el país antes del 17 de marzo.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, justificó la medida bajo la premisa de que “temporal significa temporal” y afirmó que las condiciones en la nación del Cuerno de África han mejorado lo suficiente para el retorno seguro de sus ciudadanos, a pesar de que Somalia sigue figurando como uno de los países más pobres y peligrosos del mundo. La decisión afecta directamente a miles de somalíes —las cifras oficiales varían entre 705 y 4,000 beneficiarios—, quienes ahora enfrentan la amenaza de deportación masiva si no se acogen a programas de salida voluntaria.
Este pronunciamiento ocurre en un clima de extrema tensión en Minneapolis, Minnesota, hogar de la mayor comunidad somalí en Estados Unidos y escenario de masivas protestas tras el asesinato de Renee Nicole Good, una ciudadana estadounidense de 37 años abatida por un agente del ICE el pasado 7 de enero.
El incidente, ocurrido durante una redada migratoria, ha desatado disturbios y enfrentamientos en las Ciudades Gemelas, donde el gobernador Tim Walz y el alcalde Jacob Frey han exigido el retiro de las fuerzas federales tras acusarlas de incitar al caos. Mientras la Casa Blanca defiende el actuar del agente alegando defensa propia, la difusión de videos que contradicen la versión oficial y la retórica de Trump contra legisladoras como Ilhan Omar han profundizado la fractura social en la región a solo semanas de que expire el plazo para la comunidad somalí.

