La cruzada de la Máquina por encontrar una sede fija en este inicio de año los llevará hoy al Estadio Cuauhtémoc de Puebla, pero su estancia en la Angelópolis será breve tras confirmarse un plan para regresar a la Ciudad de México. El club cementero, que se vio obligado a mudarse tras no renovar contrato con la UNAM para usar Ciudad Universitaria, activará una cláusula de su contrato vigente con el Estadio Azteca (ahora llamado Estadio Banorte) para disputar sus últimos juegos de la fase regular y el inicio de la liguilla.
Este regreso triunfal al “Coloso de Santa Úrsula” está previsto a partir de la Jornada 15 contra Tijuana, aprovechando que las remodelaciones del inmueble estarán concluidas para el duelo amistoso entre México y Portugal a finales de marzo.
Sin embargo, el retorno al Azteca tiene una fecha de caducidad inamovible debido a las exigencias de la FIFA para la Copa del Mundo 2026, lo que obligará a Cruz Azul a entregar el estadio a más tardar el 11 de mayo. Estorestringe su localía en el inmueble hasta la ronda de cuartos de final, dejando en el aire la sede para una posible semifinal o final del Clausura 2026.
Mientras la directiva celeste navega estas mudanzas temporales, el proyecto de su estadio propio sigue estancado en trámites gubernamentales, a pesar de contar con una inversión asignada de hasta 300 millones de dólares y dos terrenos ya identificados en la zona metropolitana para poner fin a años de nomadismo deportivo.

