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Lo que brilla es tener el poderosísimo derecho a denunciar, pues es el arma más poderosa que tenemos para conseguir la justicia que todos nos merecemos.
Lo que huele es a la hora de hacer el trámite en Fiscalía, pues después de ir de oficina en oficina, al final se logra… solo falta que la Fiscalía trabaje en tu caso; ahí tienes que esperar sentado.
Lo que apesta es cuando tienes que recurrir a otros métodos para exigir atención a tu caso, luego de que lo dejaran en el aire, sin respuesta y sin acción correspondiente. Parece que denunciar es igual a pedir un favor a la Fiscalía y que solo cuando tienen tiempo libre se toman la molestia de atender tu caso.

