
El Boletín de Científicos Atómicos anunció que el Reloj del Juicio Final ahora marca 85 segundos para la medianoche, el punto más cercano al “apocalipsis” en sus casi 80 años de existencia.
Este avance de 4 segundos respecto a 2025, cuando estaba en 89 segundos, responde a una “combinación especialmente riesgosa” que no solo persiste, sino que se acumula y refuerza mutuamente: intensificación de amenazas nucleares, profundización de la crisis climática, conflictos armados activos que involucran potencias nucleares y el avance desregulado de la inteligencia artificial.
El Reloj del Juicio Final (Doomsday Clock) es un símbolo creado en 1947 por el Boletín de Científicos Atómicos, fundado en 1945 por científicos del Proyecto Manhattan. Inició en 7 minutos para la medianoche y fue diseñado por la artista Martyl Langsdorf para ilustrar la urgencia de controlar las armas atómicas en plena Guerra Fría. Desde entonces, se actualiza anualmente en Chicago, Estados Unidos, por el Science and Security Board del Boletín, un panel de expertos en tecnología nuclear, clima y seguridad global que consulta a colegas y al Board of Sponsors que incluye 8 premios Nobel. El reloj no es físico: su posición es una decisión consensuada basada en análisis de eventos mundiales.
Entre los científicos históricos vinculados al Boletín destacan Albert Einstein y J. Robert Oppenheimer, ambos parte del consejo original. En la actualidad, el Science and Security Board lo preside Daniel Holz (profesor de la Universidad de Chicago), junto a expertos como Steve Fetter, Inez Fung y Jon B. Wolfsthal.
En los últimos 10 años el reloj se ha adelantado drásticamente:
* 2017: 2 minutos y medio (150 segundos)
* 2018: 2 minutos (120 segundos)
* 2020: 100 segundos
* 2023-2024: 90 segundos
* 2025: 89 segundos
* 2026: 85 segundos
Esto representa un avance neto de más de 65 segundos en una década, impulsado por causas principales:
– Persistencia y escalada de riesgos nucleares (discursos agresivos, arsenales sin reducción).
– Crisis climática sin control efectivo (récords de temperatura en 2024-2025).
– Conflictos geopolíticos (Ucrania, Oriente Medio) que elevan el peligro de errores de cálculo.
– Inteligencia artificial sin marcos regulatorios internacionales, que acelera desinformación y amenazas en seguridad.
Los 4 segundos de este año son significativos: aunque parecen pocos, llevan al reloj al punto más crítico jamás registrado, reflejando que los riesgos “no solo persisten, sino que se refuerzan”. Los científicos advierten sobre “fracaso de liderazgo global”, debilitamiento de la cooperación internacional y auge de nacionalismos que impiden consensos mínimos.
El Boletín pide acciones urgentes: limitar arsenales nucleares, crear guías internacionales para IA y acuerdos multilaterales contra amenazas biológicas.

