H. Cd de Chihuahua.- Dos exreclusos del centro de detención de migrantes en los Everglades, apodado “Alligator Alcatraz”, declararon ante un tribunal federal en Fort Myers que eran castigados por intentar acceder a asesoría legal. Según los testimonios, sus llamadas a personas externas eran interrumpidas cada vez que mencionaban abogados, y se veían obligados a escribir números de contacto en paredes y camas con jabón por falta de papel y bolígrafos.
Los abogados de derechos civiles solicitaron a la jueza Sheri Polster Chappell una orden temporal para garantizar que los detenidos en esta instalación estatal tengan el mismo acceso a asesoría legal que quienes se encuentran en centros federales. Los exdetenidos relataron que enfrentaron retrasos prolongados para reunirse con sus abogados y que, en algunos casos, firmaron documentos que no comprendían por temor a regresar a sus países de origen, como Haití o Colombia.
Funcionarios estatales y federales negaron las acusaciones, asegurando que los protocolos estaban diseñados por motivos de seguridad y que no se restringía el acceso a abogados. Testigos de la operación del centro, incluidos representantes de contratistas privados, afirmaron que los abogados pueden reunirse con los detenidos y que las solicitudes se responden dentro de 24 horas. El caso forma parte de varias demandas federales contra la instalación, que cuestionan la autoridad de Florida para operar centros de detención y denuncian violaciones de derechos a los migrantes.

