
H. Ciudad de Chihuahua, Chih.- En una audiencia que ha generado gran indignación internacional, Ghislaine Maxwell, exnovia y principal cómplice del fallecido financiero Jeffrey Epstein, se negó rotundamente a responder las preguntas de un comité de legisladores que buscaba esclarecer la red de abuso y tráfico de menores que operó durante años.
La socialité, quien actualmente cumple una condena en prisión, se apegó a su derecho de guardar silencio, frustrando los intentos de las autoridades por obtener nuevos nombres de figuras poderosas involucradas en el caso.
Los legisladores cuestionaron a Maxwell sobre el paradero de diarios y grabaciones que presuntamente comprometen a políticos, empresarios y miembros de la realeza a nivel mundial, pero solo recibieron negativas por parte de sus abogados.
Este silencio prolonga la agonía de las víctimas que buscan justicia total y transparencia sobre quiénes permitieron y participaron en las actividades ilícitas de Epstein.
El caso sigue siendo una herida abierta en la opinión pública, mientras los esfuerzos por romper el muro de protección alrededor de la élite involucrada parecen chocar nuevamente contra la pared del silencio legal.
(En Blanco y Negro)
