
H. Cd de Chihuahua.- Autoridades y empresas mineras confirmaron este domingo la muerte de José Ángel Hernández Vélez e Ignacio Aurelio Salazar Flores, dos de los diez trabajadores secuestrados el pasado 28 de enero en Concordia, Sinaloa. Los cuerpos fueron localizados en una fosa clandestina en la sierra de la región, tras varios días de rastreo con binomios caninos y tecnología especializada, lo que permitió a los peritos de la Fiscalía General de la República (FGR) identificarlos oficialmente.
José Ángel e Ignacio Aurelio, originarios de Zacatecas, se encontraban en Sinaloa por motivos laborales como ingeniero en minas y geólogo. La noticia representa un cierre doloroso para sus familias, mientras que el hallazgo también permitió la detención de cuatro sospechosos presuntamente vinculados al secuestro, quienes ya están bajo custodia judicial.
Aunque se ha avanzado en la investigación, las autoridades mantienen la búsqueda activa de los ocho mineros restantes. La FGR enfatizó que continuará con las diligencias para localizar a los demás trabajadores y desarticular a la célula criminal que operaba en la zona, en un esfuerzo por evitar que este crimen quede impune.
