
H. Ciudad de Chihuahua, Chih.- Una luz de esperanza se transformó en tragedia para las familias de cinco mineros desaparecidos en la región de Concordia, luego de que las autoridades confirmaran su identidad tras ser localizados en una fosa clandestina.
Los restos fueron recuperados tras semanas de búsqueda intensiva en zonas controladas por el crimen organizado, donde se presume que los trabajadores fueron interceptados mientras realizaban sus labores en una zona serrana.
Los peritajes forenses confirmaron que las víctimas presentaban huellas de violencia, lo que confirma que fueron víctimas de un ataque directo por grupos armados que se disputan el control de las zonas mineras.
Este hallazgo vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de los trabajadores de la minería en estados con alta presencia delictiva, donde la labor de extracción se ha convertido en una actividad de altísimo riesgo ante la falta de seguridad efectiva en los caminos y complejos mineros.
(En Blanco y Negro)
