
El Paso Tx. en jaque
Fue un simulacro??? Fue un rumor???. Fue una “confusión administrativa???”.
El aeropuerto de El Paso se cerró. La navegación aérea se suspendió. Y durante esos minutos tensos, la ciudad quedó literalmente en pausa.
Esos minutos bastaron para poner en jaque a los paseños.
Vuelos detenidos. Operaciones suspendidas. Comunicación controlada. Autoridades en alerta.
La frontera, que vive del flujo constante de personas y comercio, se paralizó por una amenaza aérea.
———-
Y entonces vino el enredo.
Primero se habló de drones del narco. Después, que todo fue un globo de helio de una fiesta de XV años. Y más tarde, que el cierre del espacio aéreo habría sido para probar un láser antidrones del Ejército estadounidense.
Tres versiones para un solo hecho.
Lo grave es que la declaración inicial del Secretario de Transporte, Sean Duffy, fue clara, una supuesta incursión de drones de un cártel mexicano en territorio estadounidense.
Si fue un globo, alguien exageró.
Si fue una prueba militar, alguien ocultó información.
Y si realmente fueron drones del crimen organizado, el tema es mucho más serio de lo que se quiere admitir.
————
Hay nanita
Y aquí es donde el escenario se vuelve delicado.
Porque si se confirma que hubo una incursión real de drones del narcotráfico en territorio estadounidense, el incidente dejaría de ser un episodio aislado para convertirse en argumento político de alto calibre.
Para figuras como Donald Trump, que han insistido en catalogar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas y en combatirlos con mayor fuerza, esto sería el pretexto perfecto. No solo para endurecer el discurso… sino para justificar acciones militares más directas, incluso operativos por tierra bajo el argumento de defensa nacional.
Y en ese punto, ya no estaríamos hablando de drones.
Estaríamos hablando de soberanía, presión bilateral y decisiones que podrían cambiar el equilibrio en la frontera.
Por eso el silencio, las contradicciones y las versiones a medias no ayudan. Porque si fue real lo de los dronarcos, el impacto político apenas comenzaría.
———-
Directo al punto
Hay brote de sarampión… pero tranquilos, la culpa ya tiene destinatario.
En la mañanera, el director del IMSS, Zoé Robledo, señaló que el problema se origino en los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, porque ahí debieron aplicarse las segundas dosis de la vacuna.
Así funciona el guion, si falta vacunación hoy, es culpa del ayer.
Si el esquema cambió en 2021, el error sigue siendo de hace más de una década.
Con ese criterio, el sarampión no es un virus… es un viaje en el tiempo.
Porque en la política mexicana, el pasado siempre está a la mano, sirve para explicar lo que no se previó, lo que no se corrigió y lo que no se quiere asumir en el presente.
————
UACH: lo que no se ve, preocupa
La Universidad Autónoma de Chihuahua renta espacios que son patrimonio público. Eso significa ingresos. Y si hay ingresos, debe haber transparencia.
Pero hoy, esa información no se entrega.
No los vemos.
No los escuchamos salir a dar explicaciones.
Y menos los sentimos en mejores aulas, laboratorios o apoyos para estudiantes.
La autonomía universitaria no es sinónimo de opacidad. Es responsabilidad.
Y cuando se niega información sobre recursos públicos, lo que crece no es la confianza… es la sospecha.
Porque si todo está en orden, ¿qué miedo hay en mostrar los números?
Negarse a rendir cuentas no protege al rector… lo exhibe de cuerpo completo.
