
H. Cd. de Chihuahua.- El reciente fallecimiento del productor Pedro Torres, ocurrido el 30 de enero de 2026, dejó una profunda huella en la conductora Yolanda Andrade. El creador televisivo, reconocido por proyectos como Big Brother y Mujeres Asesinas, perdió la vida a los 72 años tras enfrentar la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa que también aqueja a la propia Andrade.
“Dio mucho pesar también lo de Pedro porque estábamos nosotros en comunicación y, pues ve, se adelantó”, expresó Yolanda conmovida, recordando la cercanía que mantenía con el productor. Sus palabras reflejan la dureza de enfrentar un padecimiento sin cura, que desgasta tanto al paciente como a quienes lo rodean.
La conductora compartió su experiencia personal con la enfermedad, subrayando la falta de recursos en hospitales y la dificultad de acceder a tratamientos especializados. “Es una lástima, pero a todos los enfermos, ¿saben qué? Échenle muchos huevs, y hay que echarle huevs”, dijo con franqueza, apelando a la fuerza y resiliencia como única respuesta ante la adversidad.
En medio de este dolor, Yolanda también acompañó a su amiga Fabiola Campomanes, quien enfrentó la pérdida de su madre, doña Mari, el 7 de febrero de 2026. La actriz compartió la noticia en redes sociales con un emotivo mensaje de despedida: “¡Vuela alto mami! ¡Gracias por todo! Ya te extraño. Te amo tanto”.
Andrade recordó con cariño a la madre de Fabiola, describiéndola como una mujer alegre, bailadora y dicharachera. “Nos mandamos inmediatamente el mensaje, y a Sofía también su hija, y a su mamá que era muy bailadora, siempre bien contenta”, relató. Incluso evocó las peculiares tradiciones que ha presenciado en velorios, donde la música y las costumbres populares se convierten en parte del adiós.
“Y yo le conté a Monserrat: ‘Ay, mi hijita, yo he ido a otros velorios que sientan al muerto y le ponen la banda, le ponen una pistola. Y entonces le arrancan el pelo, cada quien se va, o sea, he visto cosas que dices tú: ‘Güey, wow.’ Usos y costumbres muy peculiares”, manifestó.
Estos episodios de pérdida llevaron a Yolanda a reflexionar sobre la vida y la muerte. “¿Qué voy a hacer antes de morirme? Entonces, a ver. Y, por ejemplo, si es de cosas o de viajes o de lo que sea, dices: ‘Ya lo hice, ya lo viví, ya.’ Entonces, se haría pues no sé, solo ver a la gente que quiero y ya”, compartió, mostrando una visión serena y consciente del ciclo vital.
La partida de Pedro Torres y de la madre de Fabiola Campomanes se entrelazan en un mismo momento de duelo para el círculo cercano de Andrade. Entre la enfermedad, la amistad y la reflexión, Yolanda se reafirma como una voz que enfrenta con valentía la fragilidad humana, recordando que, al final, lo más importante es el amor y la compañía de los seres queridos. (En Blanco y Negro).
