25°

Heroica ciudad de Chihuahua, Chih. México
13 de febrero 2026

CRÓNICA DE UNA NEGLIGENCIA | La verdad incómoda | Métanlos al bote

Publicidad

CRÓNICA DE UNA NEGLIGENCIA

El sarampión no regresó por casualidad.
Regresó porque alguien dejó de hacer su trabajo.

Durante años se advirtió que el sistema de vacunación estaba debilitándose. Cambiaron estructuras, desaparecieron mecanismos de compra, hubo desabasto. Se minimizaron alertas.

Y mientras tanto, miles de niños se quedaron sin segunda dosis.

El diputado Francisco Sánchez Villegas aventó un dardo envenenado, hoy los menores de seis años que están muriendo nacieron cuando ya gobernaba Morena.

Esos niños no votan.
No marchan.
No hacen ruido político.

Pero hoy están pagando el precio más alto.

El sarampión era una enfermedad controlada. Punto.
Si volvió, no es culpa del pasado lejano. Es consecuencia de decisiones recientes, desmantelar programas, improvisar compras, politizar la salud.

En salud pública no hay excusas ideológicas.
O vacunas… o funerales.

Cuando un gobierno presume transformación pero no puede garantizar vacunas básicas, la prioridad quedó clara.

Y cuando un niño muere por una enfermedad prevenible, ya no es debate político, es fracaso

El sarampión no es nuevo. Lo nuevo es que haya regresado.

—————

La verdad incómoda

Pero vamos a darles el beneficio de la duda y aceptar que Fox, Calderón y Peña Nieto dejaron debilitado el sistema de vacunación, perfecto. Supongámoslo.

Entonces la pregunta es otra, ¿para qué llegó Morena al poder?

Si todo estaba mal, si Birmex estaba desmantelado, si había corrupción y abandono… el nuevo gobierno no llegó a narrar la tragedia. Llegó a corregirla.

Seis años son más que suficientes para reconstruir un sistema de vacunación.
Seis años alcanzan para comprar, distribuir y aplicar vacunas.
Seis años dan para dejar de culpar y empezar a resolver.

No se puede vivir eternamente del “es culpa de los anteriores” mientras reaparecen enfermedades que ya estaban controladas.

Si el pasado fue inepto, el presente tenía la obligación de ser eficiente.
Si el pasado falló, el actual prometió ser diferente.

Porque gobernar no es señalar.
Es garantizar.
Y cuando un niño muere por una enfermedad prevenible, ya no importa quién empezó el problema.
Importa quién no lo solucionó teniendo el poder absoluto para hacerlo.

———-

Métanlos al bote

Si de verdad la omisión de aplicar segundas dosis en sexenios anteriores provocó que hoy niños mexicanos estén muriendo por sarampión, entonces esto dejó de ser un debate político.

Es un asunto de responsabilidad pública.

Y cuando las decisiones, o las omisiones, cuestan vidas, no bastan declaraciones cruzadas ni culpas mediáticas.

Júzguenlos y MÉTANLOS AL BOTE, se apellide Fox, Calderón, Peña o como se apellide.

Ábranse investigaciones formales.
Revísense contratos, compras, coberturas, decisiones presupuestales.
Determínese quién hizo qué… y quién dejó de hacerlo.

Porque si hubo negligencia, que se acredite.
Y si hubo responsabilidad, que se sancione conforme a la ley.

Publicidad
Compartir
Facebook
Twitter
WhatsApp