
Liberty Mitchell, una mujer de 21 años, fue sentenciada el pasado 13 de febrero a seis años y ocho meses de prisión tras provocar un choque frontal que resultó en la muerte de dos personas en Gloucestershire, Inglaterra. El trágico incidente ocurrió el 2 de diciembre de 2022 en la ruta B4425, apenas tres semanas después de que Mitchell obtuviera su licencia de conducir, cuando intentó rebasar tres vehículos simultáneamente en su Mini Cooper. E n el lugar falleció el taxista Octavian Codreanu, mientras que la pasajera Moyra Whelan perdió la vida horas después en un hospital de Bristol debido a la gravedad de sus heridas.
L as investigaciones de la Policía de Gloucestershire revelaron que, al momento del impacto, Mitchell conducía a exceso de velocidad y utilizaba su teléfono móvil de forma irresponsable. L as autoridades localizaron videos en su perfil de Snapchat donde se le veía manejando previamente a 160 km/h y desviándose hacia el carril contrario mientras sus amigos le suplicaban que se detuviera.
Este material fue clave para demostrar un patrón de “conducción peligrosa” y una falta absoluta de cuidado hacia la seguridad vial, agravado por el hecho de que operaba el vehículo sin contar con un seguro vigente.
El impacto no solo fue mortal para dos víctimas, sino que dejó a otras tres personas con lesiones permanentes, incluyendo fracturas expuestas, daños abdominales y huesos destrozados.
Durante el juicio, los familiares de los fallecidos expresaron su devastación por la naturaleza violenta del accidente, describiendo el momento del choque como una experiencia traumática e interminable.
La hermana de una de las víctimas lamentó que se le arrebatara la oportunidad de vivir a una persona inocente debido a un descuido totalmente evitable y negligente por parte de la joven conductora.
Además de la pena de cárcel, de la cual Mitchell deberá cumplir al menos la mitad antes de solicitar libertad condicional, el juez le impuso una prohibición para conducir por ocho años y cuatro meses. U na vez cumplido este periodo de restricción, la mujer tendrá la obligación de presentar y aprobar un examen de manejo extendido para poder recuperar sus privilegios tras el volante.
Con esta resolución, las autoridades británicas buscan enviar un mensaje contundente sobre las consecuencias legales y humanas de utilizar aplicaciones móviles mientras se opera un vehículo motorizado.
