
La Fiscalía General del Estado de Puebla informó este jueves que el resultado positivo a fentanilo, metadona y barbitúricos en una de las menores intoxicadas en Huauchinango no se debió al consumo de alimentos contaminados con drogas. Según el comunicado oficial, la niña de diez años fue ingresada el pasado sábado con crisis convulsivas tras haber ingerido tamales, por lo que recibió atención médica inmediata durante más de diez horas. Los peritajes determinaron que las sustancias detectadas en la prueba de antidoping son consecuencia directa de los medicamentos administrados por el personal hospitalario para estabilizar su estado neurológico.
Como parte de la investigación, las autoridades ministeriales realizaron análisis toxicológicos a las muestras de orina tanto de los otros menores afectados como de los adultos que consumieron los mismos alimentos. Los resultados en estos casos fueron negativos para cualquier tipo de droga de abuso, incluyendo cocaína, cannabinoides y opiáceos. Actualmente, la Fiscalía mantiene bajo análisis especializado las muestras de los tamales mediante cromatografía de líquidos y espectrometría de masas para determinar con exactitud qué componente biológico o químico provocó la intoxicación alimentaria masiva.
La institución detalló que el médico legista que valoró a los seis menores el fin de semana reportó que la niña hospitalizada se encontraba consciente y orientada a pesar de las convulsiones previas. Las diligencias continúan con la realización de entrevistas y la revisión de diversos indicios para deslindar responsabilidades legales. Asimismo, se dio a conocer que la carpeta de investigación se inició bajo el rubro de lesiones culposas, con el objetivo de esclarecer las circunstancias en las que se prepararon y vendieron los productos en la vía pública.
Fuentes cercanas a la investigación revelaron que los menores involucrados podrían formar parte de un entorno familiar disfuncional, factor que será tomado en cuenta dentro de las indagatorias para garantizar la protección de la niñez. La Fiscalía reiteró su compromiso de dar seguimiento puntual al caso hasta confirmar el origen de la emergencia sanitaria en la Sierra Norte de Puebla. Por ahora, se descarta la presencia intencional de fentanilo en el puesto ambulante, centrando las pesquisas en una posible contaminación bacteriana o manejo inadecuado de los insumos alimenticios.
