
Donovan Carrillo y Sarah Schleper caminaron juntos portando la bandera mexicana en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, celebrada este domingo 22 de febrero en la Arena de Verona. Esta imagen simbolizó el liderazgo de ambos atletas y el cierre oficial del ciclo para la delegación tricolor en un escenario histórico. A diferencia de la inauguración, donde la dinámica del espectáculo los obligó a desfilar por zonas separadas del estadio, el protocolo de clausura permitió que los dos máximos referentes invernales del país avanzaran lado a lado antes del ingreso del resto de los deportistas.
En el plano deportivo, Donovan Carrillo reafirmó su estatus internacional al clasificar por segunda ocasión consecutiva a una final olímpica en patinaje artístico. El tapatío finalizó en la posición 22 de la clasificación general con un total de 219.06 unidades, logrando su mejor marca de la temporada durante el programa libre al ritmo de Elvis Presley. Su evolución técnica, que incluyó la ejecución de saltos cuádruples, consolidó su presencia como el patinador más destacado de América Latina y un referente constante en la élite mundial de esta disciplina.
Por su parte, Sarah Schleper hizo historia al participar en sus séptimos Juegos Olímpicos de Invierno, estableciendo un récord absoluto de participaciones para el esquí alpino. En esta edición, la esquiadora de 46 años logró el puesto 26 en la prueba de Supergigante, despidiéndose de su etapa como atleta olímpica con un legado de perseverancia. Además, Sarah vivió un momento personal inigualable al competir en la misma justa que su hijo, Lasse Gaxiola, quien debutó a los 18 años finalizando en el sitio 53 del eslalon gigante.
La delegación mexicana, que también contó con la participación histórica de Regina Martínez en esquí de fondo y Allan Corona, cerró su participación reafirmando el crecimiento de México en los deportes de invierno. Aunque los resultados no incluyeron preseas, la actuación de los cinco atletas dejó momentos memorables y abrió camino para las nuevas generaciones. Con la entrega de la bandera en Verona, se pone fin a una edición marcada por récords personales y se inicia formalmente el camino hacia los próximos Juegos Olímpicos de Invierno en los Alpes Franceses 2030.
