
La tensión diplomática y mediática entre la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el magnate Elon Musk alcanzó un nuevo punto crítico este miércoles 25 de febrero de 2026. Tras el anuncio de la mandataria sobre un posible proceso legal en contra del dueño de X (antes Twitter), Musk reaccionó en su propia plataforma con un breve pero irónico comentario: “¿Y mis derechos humanos?”. La respuesta se dio en un hilo donde usuarios discutían las declaraciones de Sheinbaum, quien el martes reveló que su equipo de abogados analiza demandar al empresario por difamación.
El conflicto escaló a raíz de los eventos del pasado domingo 22 de febrero, tras el operativo donde fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”. Musk compartió un video de la presidenta explicando su estrategia de seguridad —basada en no declarar una “guerra” frontal como en el pasado— y comentó de manera provocadora: “Sus jefes del cártel le ordenan que diga eso”. Ante esta acusación de vínculos con el crimen organizado, Sheinbaum calificó los señalamientos como calumnias de “opinólogos” y enfatizó que su prioridad es la soberanía y el pueblo de México, no las opiniones de figuras extranjeras.
Morena cierra filas contra el magnate
Diversas figuras del oficialismo han salido en defensa de la presidenta, cuestionando la solvencia moral y la veracidad de las afirmaciones de Musk:
- Alejandro Murat: El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado defendió la política de “tolerancia cero” de la administración.
- Andrea Chávez: Señaló que el multimillonario vive desconectado de la realidad social y política de México.
- Julieta Ramírez: Fue más incisiva al cuestionar a Musk por sus presuntos vínculos pasados con figuras polémicas como Jeffrey Epstein.
El antecedente de SpaceX en Tamaulipas
Esta no es la primera fricción legal entre el Gobierno de México y las empresas de Musk. En junio de 2025, la administración de Sheinbaum ya había iniciado una revisión internacional tras el impacto del cohete Starship de SpaceX en las costas de Tamaulipas. En aquel momento, la preocupación central fue el daño ambiental y la generación de desechos peligrosos en territorio mexicano, lo que sentó un precedente de hostilidad legal por la violación de normativas ambientales y de soberanía nacional.
Hasta el cierre de esta edición, la presidencia no ha emitido una réplica formal al último comentario sarcástico de Musk. Sin embargo, la posibilidad de una demanda por difamación internacional marca un hito en la relación del gobierno actual con las grandes plataformas tecnológicas y sus propietarios, especialmente en un contexto de alta sensibilidad por la seguridad nacional.

