
La histórica enemistad entre el actor Robert De Niro y el presidente Donald Trump ha alcanzado un nuevo nivel de tensión esta semana de febrero de 2026. Tras el discurso del Estado de la Unión del pasado martes, ambos protagonistas se han enfrascado en un intercambio de ataques que subraya la profunda polarización en los Estados Unidos durante el segundo mandato del republicano.
El llamado a la resistencia de De Niro
Durante su participación en el pódcast The Best People, conducido por Nicolle Wallace, el actor de 82 años se mostró visiblemente conmovido, llegando incluso a las lágrimas al hablar del futuro del país. Sus declaraciones clave fueron:
* Amenaza existencial: “Tenemos que deshacernos de él, va a arruinar el país”, afirmó, calificando a Trump como “el enemigo” de la nación.
* Resistencia continua: Instó a la ciudadanía a “resistir, resistir, resistir”, advirtiendo que el movimiento político de Trump no desaparecerá por sí solo.
* Unidad nacional: De Niro enfatizó que los opositores también son estadounidenses y que no se debe permitir que un solo sector se apropie de los símbolos patrios como la bandera.
“Estado del Pantano”: El contra-evento en Washington
Sumado a sus declaraciones en el pódcast, De Niro encabezó el evento “State of the Swamp” (Estado del Pantano) en el National Press Club de Washington D.C., organizado como una respuesta directa al discurso oficial de Trump. En este foro, el actor describió al mandatario como “fallido y desesperado”, asegurando sentirse “traicionado por su país”.
La respuesta de Trump: “Demente y de bajo IQ”
Como es habitual, el presidente utilizó su plataforma Truth Social para arremeter contra el ganador del Oscar, utilizando un lenguaje sumamente agresivo:
* Insultos personales: Llamó a De Niro “enfermo”, “demente” y “trastornado mental”, sugiriendo que el actor tiene un “coeficiente intelectual extremadamente bajo”.
* Asociación política: Trump agrupó a De Niro con las congresistas demócratas Ilhan Omar y Rashida Tlaib (quienes abandonaron el Capitolio durante el discurso presidencial), sugiriendo que todos deberían “subirse a un bote” y abandonar el país.
* Acusaciones de criminalidad: El mandatario llegó a afirmar que algunas de las declaraciones de De Niro podrían ser “seriamente criminales”, aunque sin especificar cargos legales.
Un clima de confrontación total
Este episodio no es un hecho aislado, sino parte de una semana convulsa en la política estadounidense:
* Fricciones legislativas: Las protestas de las legisladoras demócratas durante el Estado de la Unión sirvieron de preámbulo para el ataque de Trump hacia De Niro.
* Activismo en Hollywood: Figuras como Mark Ruffalo también se han sumado a las iniciativas de resistencia lideradas por organizaciones como Defiance.org.
* Narrativa de “Nosotros vs. Ellos”: Trump continúa consolidando su base electoral atacando a las élites culturales de Hollywood, presentándolas como desconectadas de la realidad del “Estados Unidos fuerte” que él promueve.

