
En un giro diplomático sin precedentes, Delcy Rodríguez, quien ejerce como presidenta encargada de Venezuela desde el 5 de enero de 2026, se dirigió este jueves al mandatario estadounidense Donald Trump bajo un tono de conciliación y sociedad. Rodríguez calificó a Trump de “amigo” y celebró las menciones positivas hacia Caracas realizadas por el republicano en su reciente discurso del Estado de la Unión.
Este acercamiento ocurre tras la “Operación Resolución Absoluta” del pasado 3 de enero, en la que fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro en Caracas para trasladarlo a Nueva York, donde actualmente enfrenta un juicio por narcotráfico.
El mensaje de Caracas a Washington
Durante un acto con jóvenes en el Teatro Teresa Carreño, Rodríguez envió un mensaje directo a la Casa Blanca buscando normalizar las relaciones económicas:
* Petición de levantamiento: “Como socio que estamos abriendo una nueva agenda de cooperación, cese ya a las sanciones y cese al bloqueo contra nuestra patria”, expresó la mandataria interina.
* Cambio de narrativa: Aseguró que Venezuela “nunca ha sido país enemigo” de Estados Unidos y que la actual administración busca una era de “desarrollo compartido”.
* Reconocimiento mutuo: La presidenta celebró que Trump se refiriera a Venezuela como un “nuevo amigo y socio”, interpretándolo como el fin de la confrontación militar iniciada a principios de año.
Avances en la agenda de cooperación
Para facilitar el levantamiento de las sanciones, el gobierno de Rodríguez ha implementado medidas que Washington ha visto con buenos ojos:
* Liberación de presos: Venezuela ha liberado a un número importante de detenidos políticos (incluyendo extranjeros) como gesto de paz.
* Apertura petrolera: El Departamento del Tesoro ya ha otorgado licencias limitadas para que petroleras estadounidenses operen en el país, proyectando inversiones de hasta 100,000 millones de dólares.
* Expulsión de asesores: Recientemente, Rodríguez ordenó el retiro de asesores de seguridad y fuerzas de élite cubanas, alineándose con las exigencias de seguridad de la región.
El freno legal a Maduro
A pesar del deshielo diplomático con el gobierno interino, Washington mantiene una postura firme contra el exmandatario.
Esta misma semana, el gobierno de EE. UU. prohibió que los fondos públicos venezolanos sean utilizados para pagar la defensa legal de Nicolás Maduro en Nueva York, obligando a su equipo legal a buscar fuentes de financiamiento privadas o depender de la asistencia de oficio.
La administración Trump ha cancelado formalmente una “segunda oleada de ataques” que se tenía prevista, citando la alta cooperación mostrada por Delcy Rodríguez para estabilizar la región y reactivar la industria energética.

