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Lo que brilla es que el gobierno municipal estatal ya está realizando el trabajo correspondiente para que el 8 de marzo transcurra sin incidentes mayores y se genere la marcha y protesta que cada año se realiza.
Lo que huele son los destrozos que acapararán los noticieros y las quejas que desmeritan la lucha real de millones de personas.
Lo que apesta son las preguntas que dejan: ÂżIgualdad en quĂ© aspecto? ÂżSe vale el destrozo total para llegar a una causa? ÂżLa manifestaciĂłn tiene tintes polĂticos? ,blah, blah, blah…Opiniones que dividen, cuando deberĂa ser un tema que una a la sociedad y contribuya a eliminar un problema que lastima a las familias mexicanas.
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