
En una operación conjunta estratégica, las fuerzas militares de Ecuador, con el respaldo del Departamento de Guerra de Estados Unidos, ejecutaron un bombardeo contra un centro de entrenamiento de la disidencia “Comandos de la Frontera” (CDF) en la provincia amazónica de Sucumbíos.
El presidente Daniel Noboa confirmó que el objetivo principal fue la destrucción del área de descanso de “Mono Tole”, cabecilla de esta estructura criminal vinculada al narcotráfico y señalada por el asesinato de 11 militares ecuatorianos en mayo de 2025.
El operativo, que incluyó apoyo aéreo y tecnología estratégica estadounidense, desmanteló un campamento con capacidad para 50 personas que funcionaba como anillo de seguridad para las redes narcoterroristas en la zona fronteriza con Colombia. Aunque no se reportaron fallecidos ni heridos tras el ataque, el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, destacó que la acción forma parte del compromiso compartido entre los gobiernos de Noboa y Donald Trump para combatir el tráfico de drogas, en vísperas de una cumbre clave de líderes latinoamericanos en Miami.

