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Heroica ciudad de Chihuahua, Chih. México
6 de marzo 2026
10:17 pm

Necesitamos conciencia | La apabullada digital a Corral | DE MAL Y DE MALAS

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Necesitamos conciencia

En Chihuahua nos pueden  llenar la ciudad de semáforos, pintar todas las avenidas con pasos peatonales, construir puentes y pasos a desnivel para evitar cruces peligrosos. Podemos gastar millones en infraestructura vial. Pero mientras la cultura vial siga siendo la misma, los accidentes fatales van a seguir ocurriendo.

Porque el problema no siempre está en la calle… está en que no usamos la cabeza.

AquĂ­ se ignoran semáforos, se manejan como si los lĂ­mites de velocidad fueran sugerencias, se cambian carriles sin direccionales y no falta el que va pegado al claxon como si la avenida fuera pista de carreras. Y para rematar, aparece el clásico energĂşmeno que se indigna diciendo: “¡Respeten el carril de alta!”… cuando en Chihuahua las  avenidas no  tienen carriles de alta, ni de media ni de baja.

SĂ­, la autoridad vial muchas veces parece dormida en sus laureles. Falta vigilancia, faltan sanciones y sobra tolerancia al desorden.

Pero también hay que decirlo con todas sus letras, la responsabilidad no es solo del gobierno.

Es de todos los que manejamos.

Mientras no entendamos que el volante es un arma, que una direccional puede evitar una tragedia y que unos segundos de prisa no valen una vida, ninguna obra vial será suficiente.

Porque las ciudades no solo se ordenan con semáforos.
Se ordenan con ciudadanos que saben respetarlos. 🚦

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La apabullada digital a Corral


Ayer el exgobernador Javier Corral fijó postura sobre la llamada “casa dorada” de la gobernadora Maru Campos. Palabras más, palabras menos, habló de un supuesto trato privilegiado a Duarte y recomendó leer la investigación periodística que revela una red de operaciones inmobiliarias.

Hasta ahí, una postura política más. Un comentario que bien podría entrar al debate público.

Pero lo verdaderamente llamativo no fueron las declaraciones de Corral… fueron los comentarios de la gente.

Bastó abrir la publicación para encontrarse con una avalancha de respuestas que poco tenían de aplausos y mucho de memoria. Usuarios recordándole su paso por el gobierno, cuestionándole autoridad moral para señalar a otros y, sobre todo, reclamándole la famosa “chapuliniada” política que lo llevó a terminar cobijado por el mismo régimen que antes combatía.

Las frases que le dejaron no fueron precisamente diplomáticas.
“Javier por favor, no puedes hablar de esto”.
“Hay que ser marrano… pero no trompudo”.
Agandallador de casas de ancianas.
“¿Con qué cara vienes a señalar?”

Más allá de la investigación que cita o del tema que intenta posicionar, lo que quedó claro en esa publicación es otra cosa, la opinión pública no siempre compra el mensaje cuando no confía en el mensajero.

Ayer, en redes sociales, Javier Corral no encontró un foro… encontró un paredón de comentarios.

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DE MAL Y DE MALAS

A la presidenta Claudia, cada día se le complica más el tablero. Y no precisamente por la oposición, sino por el contexto internacional que ya empezó a endurecerse.

Mientras en México se siguen enviando señales ambiguas, entre discursos, abrazos políticos incómodos y la tolerancia hacia personajes señalados por sus vínculos con el crimen, en Estados Unidos el tono ya cambió de manera radical.

Durante la conferencia “Américas contra los carteles” en Miami, el asesor estadounidense Stephen Miller fue brutalmente claro, los cárteles, dijo, son el ISIS y el Al Qaeda del hemisferio occidental. Y bajo esa lógica, deberían ser combatidos con la misma dureza.

Pero la advertencia más delicada vino después.
Pete Hegseth, secretario de Guerra de Estados Unidos, dejó sobre la mesa algo que hasta hace poco parecía impensable, una ofensiva militar contra los carteles… incluso sin el apoyo de los gobiernos latinoamericanos.

Ahí es donde México debe entender la gravedad del momento. Porque en medio de ese discurso internacional, lo último que conviene es que desde el poder se sigan mandando señales de cercanía o protección política a personajes y grupos que cargan con sospechas de vínculos con el narcotráfico.

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