
H. Cd. de Chihuahua.- La senadora morenista Andrea Chávez criticó recientemente a la gobernadora Maru Campos al señalar que, según denuncias, trabajadores han sido despedidos por simplemente dar “like” a sus publicaciones en redes sociales.
La acusaciĂłn buscaba exhibir lo que calificĂł como una práctica de presiĂłn polĂtica dentro del gobierno estatal. Sin embargo, lo que parecĂa un ataque bien dirigido terminĂł tomando un giro inesperado.
Y es que el también morenista Juan Carlos Loera intervino… pero no precisamente para reforzar el argumento.
En una publicaciĂłn, Loera afirmĂł que en Bienestar Chihuahua tambiĂ©n han presionado y despedido a personas incluso por dar “like” a publicaciones, y que incluso existe temor entre servidores pĂşblicos de acercarse a ciertos actores polĂticos por miedo a perder su empleo.
Es decir, en el intento de señalar una práctica indebida del adversario, terminĂł saliendo a relucir que el mismo problema podrĂa estar ocurriendo dentro de las propias filas de Morena.
AsĂ, lo que comenzĂł como una crĂtica contra el PAN terminĂł convirtiĂ©ndose en un caso clásico del viejo dicho polĂtico: “no me ayudes compadre”.
Porque cuando el fuego amigo aparece, el golpe muchas veces duele más… y además deja al descubierto que las prácticas que se denuncian no siempre son exclusivas del rival. (En Blanco y Negro)

