
H. Cd. de Chihuahua.- Diversas colectivas feministas alzaron la voz para denunciar que la instalación de vallas metálicas y el cierre anticipado de calles en el Centro Histórico representan un obstáculo para el libre ejercicio de su derecho a la protesta.
Las activistas señalaron que estas medidas de seguridad, lejos de proteger a las asistentes, envían un mensaje de criminalización hacia la movilización que busca justicia y seguridad para todas las mujeres del estado.
A pesar de los “muros de acero” colocados en los edificios públicos, las organizadoras reiteraron que la marcha del 8 de marzo sigue firme y que nada impedirá que se escuchen las exigencias de justicia por los feminicidios y la violencia de género.
Señalaron que la verdadera protección debería estar en las calles durante todo el año y no solo en las paredes de los palacios gubernamentales durante un día de protesta.
(En Blanco y Negro)

