
Las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Política-Electoral de la Cámara de Diputados han sido convocadas a una sesión extraordinaria este martes 10 de marzo de 2026 a las 18:00 horas.
El objetivo es discutir y votar el dictamen que propone modificar 11 artículos de la Constitución, impulsado originalmente por el Ejecutivo federal y respaldado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
El camino legislativo y los números
El proceso enfrenta dos realidades matemáticas distintas en el recinto de San Lázaro:
* En Comisiones (Martes 10): Se requiere únicamente mayoría simple. Morena cuenta con los votos necesarios (aproximadamente 40) para aprobar el dictamen y turnarlo a la Mesa Directiva sin necesidad de sus aliados.
* En el Pleno (Tentativamente Miércoles 11): Al ser una reforma constitucional, se requiere mayoría calificada (dos terceras partes de los legisladores presentes).
En un escenario de asistencia total, Morena necesita 334 votos, cifra que no alcanza por sí sola.
La fractura con los aliados (PT y PVEM).
El coordinador de la bancada de Morena, Ricardo Monreal, admitió públicamente que la reforma corre el riesgo de ser frenada en el Pleno.
La complicación radica en que los aliados estratégicos, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde (PVEM), han manifestado reservas y desacuerdos con puntos específicos del proyecto.
Monreal señaló que, aunque mantiene el diálogo, respeta la decisión de estos partidos, lo que deja a la reforma en una posición vulnerable.
Puntos críticos de la iniciativa
La reforma busca una reconfiguración profunda del sistema electoral mexicano. Si el dictamen no logra la mayoría calificada en el Pleno, el proceso legislativo impediría presentar una iniciativa idéntica de inmediato.
Sin embargo, quedarían abiertas las puertas para impulsar reformas parciales en temas como:
* Revocación de mandato.
* Ajustes a la fecha de la elección judicial.
* Modificaciones al fuero constitucional.
La sesión de este martes marcará el termómetro político para determinar si el bloque oficialista logra negociar con sus aliados de último minuto o si la reforma enfrentará un revés definitivo en la votación general del miércoles.

