
H. Cd. de Chihuahua, Chih.— Una tragedia sacudió este martes el municipio de Juchitán cuando César Pineda Orozco, de 35 años y dirigente de una organización de mototaxistas del Sindicato Libertad, fue ejecutado al interior del jardín de niños “Luz María Serradel”.
El ataque ocurrió en plena celebración del Festival de Primavera, provocando pánico y crisis nerviosas entre alumnos, docentes y padres de familia.
Según testigos, la víctima intentó refugiarse en el plantel al ser perseguido por sicarios, pero los agresores irrumpieron en el centro escolar y le dispararon en repetidas ocasiones frente a su esposa e hijo.
Tras el homicidio, familiares de la víctima retiraron el cuerpo por sus propios medios a bordo de un mototaxi antes de que las autoridades pudieran realizar las diligencias correspondientes.
El director del IEEPO, Emilio Montero Pérez, condenó enérgicamente el acto, calificándolo como un reflejo de la “descomposición social” que vive la entidad. Por su parte, el alcalde Miguel Sánchez Altamirano exigió al gobierno federal y estatal la instalación de una mesa de seguridad permanente en el municipio ante la escalada de violencia en el Istmo de Tehuantepec.
En un hecho distinto registrado en la región de la Cuenca del Papaloapan, se reportó la privación de la libertad de Jorge Antonio Procopio, defensor de la tierra e integrante del Consejo Nacional de Pueblos en Lucha (CNPL), y de su hermano Saúl. Sujetos armados y encapuchados irrumpieron en su domicilio en Santa María Jacatepec, donde golpearon a los activistas antes de subirlos por la fuerza a vehículos con rumbo desconocido. La organización comunitaria se declaró en alerta máxima y denunció que, previo al secuestro, se detectó la presencia de hombres armados realizando grabaciones y recorridos sospechosos en la zona.
(En Blanco y Negro)

