
H. Cd. De Chihuahua.- Seguramente en algún momento te has preguntado: ¿qué tipo de ejercicio es mejor para mí? ¿Salir a correr? ¿Levantar pesas? ¿O combinar todo? La respuesta no es tan complicada como parece, pero sí es importante entender qué hace cada tipo de ejercicio en tu cuerpo.
Primero, hablemos del ejercicio aeróbico. Este es el que mantiene tu cuerpo en movimiento constante durante varios minutos: caminar, correr, nadar, andar en bicicleta. Su principal beneficio es que fortalece el corazón y los pulmones, mejora la circulación y ayuda a quemar grasa. Además, es excelente para reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo. Por eso, es uno de los más recomendados para la salud general.
Por otro lado, está el ejercicio anaeróbico, como el levantamiento de pesas, ejercicios de fuerza o entrenamientos de alta intensidad. Este tipo de actividad se enfoca en fortalecer los músculos y los huesos, aumentar la masa muscular y mejorar el metabolismo. Es clave para prevenir lesiones, mantener un buen tono muscular y facilitar actividades de la vida diaria.
Entonces, ¿cuál es mejor? La realidad es que ambos son necesarios.
Aquí es donde entra el entrenamiento concurrente, que combina ejercicio aeróbico y de fuerza. Este tipo de entrenamiento ofrece lo mejor de ambos mundos: mejora tu condición cardiovascular mientras fortaleces tus músculos. Es una de las formas más completas de cuidar tu salud, especialmente a partir de los 30 años, cuando el cuerpo comienza a perder masa muscular de forma natural.
En cuanto a las recomendaciones, la Organización Mundial de la Salud sugiere al menos 150 minutos de actividad física moderada a la semana, combinados con ejercicios de fuerza al menos dos veces por semana. No necesitas hacerlo todo en un solo día: puedes dividirlo en sesiones de 20 a 30 minutos.
Pero aquí viene lo más importante: el mejor ejercicio no es el más intenso ni el más de moda… es el que puedes mantener en el tiempo.
No sirve de mucho hacer ejercicio una semana y abandonarlo al mes siguiente. Lo ideal es encontrar una actividad que disfrutes, que se adapte a tu rutina y que puedas repetir sin que se convierta en una carga.
Como profesional en Ciencias de la Cultura Física, te lo digo claro: no busques el ejercicio perfecto, busca el que te guste.
Porque cuando disfrutas moverte, la constancia llega sola… y con ella, los resultados.
(En Blanco y Negro)

